REPARTIR EL CAMPO:
El concepto moderno de defensa de zona implica una acción defensiva que debe comenzar en el momento en el que se pierde el balón y que competerá a todo el equipo. En consecuencia, es importante que el espacio defendible (muy amplio si es todo el campo), se reparta de manera razonable entre todos los/as miembros del equipo. En esta repartición habrá que tener en cuenta como factor determinante la situación donde se encuentre el balón.
CERRAR ESPACIOS:
Una de las ideas sobre las que descansa el concepto de defensa en zona es la de colaborar de manera solidaria para que el equipo atacante no encuentre vías de penetración hacia nuestra portería. De tal manera, junto con la repartición del campo añadiremos el principio de cerrar espacios para impedir la progresión del balón y conseguir que las maniobras defensivas topen siempre con una defensa suficientemente estructurada.
ASIGNAR RESPONSABILIDADES:
Y para conseguir que la defensa en zona sea realmente eficaz, cada jugador/a tiene que tener presente cuales son sus responsabilidades en función de las variables más importantes: ordenación según la disposición táctica, posición del balón y organización del ataque. En este punto, las funciones serán muy diferentes en función de la disposición en el campo de cada jugador/a, pero de todas formas hay unas criterios básicos comunes, tanto individuales como colectivos, que pueden ser válidos para cualquier disposición táctica defensiva zonal.
A partir de estos principios generales concretaremos los conceptos básicos de la defensa por zonas.