El/la portero/a
El/la portero/a es mucho más que el/la jugador/a que se coloca
bajo los palos para
evitar con sus intervenciones que el balón entre en la portería.
Esta es una labor importante sin duda, pero el/la portero/a, al margen de sus
capacidades
físicas y técnicas, debe intervenir también en el apartado
táctico. Su ubicación, determinará que en numerosas ocasiones
sea el/la último/a defensor/a y también el/la primer/a atacante.
De
hecho,
es el/la jugador/a que controla la mayoría de las transiciones defensa-ataque,
puesto que desde sus manos o desde sus pies se inicia una gran parte del juego.
Lo
importante
es que
el/la portero/a se involucre activamente en el entramado táctico del equipo.
Así, en defensa, pretendemos que:
- Colabore activamente en la organización de la defensa, puesto que
es
el/la jugador/a con mayor perspectiva.
- Anime constantemente a sus compañeros/as para demandar atención,
intensidad...
- Aporte seguridad al equipo en el momento en el que le corresponda intervenir.
En ataque, en cambio, le pediremos que:
- Envíe lanzamientos certeros para iniciar el contraataque o el ataque
posicional.
- Suministre información a los/as jugadores/as más próximos/as
a él/ella
sobre los riesgos o la conveniencia de jugar un balón retrasado.
- Se adelante cuando la ocasión lo requiera: por planteamiento, resultado
y tiempo restante, ocasiones concretas. Sobre este punto, no queremos dejar de
mencionar la tendencia
de algunos/as porteros/as a asumir riesgos innecesarios, más relacionados
con
la galería que con los intereses del equipo y que debe ser corregida en
estas
edades, ya que al margen del indudable interés de su aportación
ofensiva, el/la portero/a es ante todo un/a guardamenta.
DESDE LA BANDA
- No perder bajo ningún concepto la referencia del marco.
- El/la portero/a siempre tiene prioridad a la hora de pedir el balón
dentro del área.
- En el juego de pie desde el suelo, y especialmente fuera de la portería,
primará, sobre todo, la seguridad. Ej.: que el/la portero/a efectúe
un regate debe ser una acción totalmente excepcional.
- En ocasiones especiales (finales de partido con resultado adverso...)
colaborará racionalmente
con sus compañeros/as como atacante (como defensa adelantado/a, faltas,
saques de esquina...)