Antes de abordar la cuestión de la motivación como tal, no podemos dejar de obviar las particularidades que caracterizan a los/as niños/as en edad infantil. La pubertad es un hecho presente en toda la etapa, que condicionará en gran medida la acción pedagógica en general y la motivacional en particular. La asimilación de los cambios físicos derivará a menudo en estados de inestabilidad emocional, que exigirán del/de la entrenador/a un esfuerzo suplementario de comprensión y de adaptación a las necesidades del grupo humano con el que llevará a cabo su trabajo.
A continuación, y sin perder de vista nuestra idea de sencillez y claridad, expondremos los aspectos más importantes a tener en cuenta en el entrenamiento de la motivación: Fijación de objetivos, Preparación del trabajo y Clima de trabajo.
FIJACIÓN DE OBJETIVOS
Precisar los objetivos es una manera de conseguir un compromiso individual y colectivo en el plan de preparación. Para conseguirlo es conveniente utilizar estas estrategias:
PREPARACIÓN DEL TRABAJO
La planificación detallada es un factor que incide beneficiosamente
en todos los ámbitos de preparación, y, en consecuencia, también
en la motivación. Tener un criterio claro de qué es lo que se
persigue en cada momento transmite seguridad al/a la propio/a entrenador/a
y al grupo.
Este aspecto (la preparación del trabajo) guarda una estrecha relación
con el punto anterior (fijación de objetivos), siendo su consecuencia
lógica: el grupo primeramente sabe el qué y luego conoce el cómo.
Por otra parte, un trabajo adecuado, con una secuenciación lógica y con una propuesta de actividades variada y amena resulta estimulante para el/la jugador/a; lo cual, aunque resulte obvio mencionarlo, redundará de manera positiva en el grado de motivación del grupo.
CLIMA DE TRABAJO
Podríamos definir el clima de trabajo como la sensación o el conjunto de sensaciones en las que se desarrolla el trabajo. Este clima puede tener un carácter u otro: divertido, aburrido, distendido, monótono, tenso..., y dependerá fundamentalmente del carácter del/de la entrenador/a y de sus conocimientos propiciar que el ambiente sea el más adecuado para una correcta asimilación de las diferentes propuestas. A continuación proponemos unos criterios generales y unas ideas o estrategias metodológicas que pueden resultar de ayuda en la consecución de un buen clima de trabajo.
* Algunas ideas