Para decidir el sistema que se debe utilizar en cada edad consideramos que la propuesta más lógica es analizar las características generales de cada sistema y las características de las diferentes etapas.
El/la jugador/a alevín, en el caso de que jugara a fútbol 11 en campo reglamentario y teniendo en cuenta que es un/a futbolista que no tiene las cualidades físicas desarrolladas para hacer grandes esfuerzos, técnicamente, no puede desplazar el balón a largas distancias. Básicamente creemos que los/as benjamines//alevines deben estar muy juntos/as desarrollando un juego de apoyos y en puestos específicos que no les exijan grandes esfuerzos. El sistema más homogéneo para esto es un 1-3-4-3 o un 1-4-3-3, diferenciándolos del 1-3-5-2 en el que el “carrilero” debe hacer grandes esfuerzos, o el 1-4-2-3-1 en el que se deja muy arriba al/a la delantero/a sin apoyos cercanos.
Toda esta problemática se soluciona con la práctica en competición del FUTBOL 5-7-8.
El/la cadete irá progresando hacia sistemas con más libertad destacando la necesidad de mejorar las funciones concretas de algunos futbolistas en los sistemas anteriores o iniciar a sistemas formados por tríos en el centro del campo, tipo 1-4-2-3-1, 1-4-1-4-1.
Ejemplo para Fútbol 11.
| SISTEMA HOMOGÉNEO Jugadores/as más cercanos/as |
SISTEMAS CON MÁS LIBERTAD |
|---|---|
| 1-4-3-3//1-3-4-3 | 1-4-2-3-1//1-4-1-4-1 |
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