La palabra metodología suele ser usada con gran énfasis, aunque muchas veces no solemos saber cómo ponerla en práctica. El ejemplo del sastre puede ser apropiado para entenderlo. Antes de hacer un traje, el sastre junta todas las piezas de ese traje: mangas, la parte delantera, la parte de la espalda, cada pierna… A continuación, con mucha destreza, une todos los pedazos con hilo y confecciona el traje.
Del mismo modo que el sastre usa hilo para confeccionar el traje, para enseñar a jugar a pelota los/as monitores/as empleamos la metodología. Todas las partes que tiene este trabajo hay unirlas con lógica, coherencia y modo ordenado. ¡Qué faena la del sastre si cosiera una manga en el lugar de la pierna! Por lo tanto, así como el sastre tiene que hacer su trabajo con orden, la enseñanza de la pelota a mano tiene que ser realizada con método y de modo ordenado.